
El Gobierno trata de mantener el ritmo en la lucha contra la crisis de la vivienda. El presidente del Ejecutivo, Pedro Sánchez, ha anunciado este lunes un nuevo paquete de medidas dirigidas a aliviar el mercado del alquiler. Entre todas ellas destaca la bonificación del 100% del IRPF en sus ganancias para los propietarios que renueven los contratos de sus inquilinos sin subirles el precio del alquiler; así como la delimitación de los precios de los alquileres por habitaciones, que no podrán sumar en su conjunto más que el contrato de la vivienda al completo. “Es sencillo: a quienes garantizan vivienda digna les apoyaremos y a quienes especulan con ello les pondremos freno”, ha defendido Sánchez.
Las medidas anunciadas por Pedro Sánchez estarán recogidas en un real decreto-ley que se aprobará “en las próximas semanas”, según ha anunciado el jefe del Ejecutivo. El objeto de este real decreto será el de intervenir en el mercado del alquiler con medidas “urgentes y contundentes”, y de las que se espera que se beneficien “los tres millones de hogares que viven en alquiler en España”, indican fuentes del Ministerio de Vivienda.
Sin embargo, pese a que está previsto que este nuevo paquete de medidas se apruebe mediante la fórmula del real decreto, y entre en vigor al día siguiente de ser publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE), deberá presentarse ante el Congreso a los 30 días, y allí, teniendo en cuenta el rechazo mostrado por Sumar, el principal socio de Gobierno, parece complicado que pueda mantenerse en su formulación original.
La medida con potencial para lograr un mayor impacto sobre el mercado del alquiler es la bonificación del 100% del IRPF en las ganancias obtenidas con la renta para aquellos propietarios que decidan renovar los contratos de los inquilinos sin subirles el precio. Con la aprobación de la Ley de Vivienda, en 2023, llevó aparejada una remodelación de la Ley del IRPF, que cambiaba el sistema de reducciones fiscales para arrendamientos de vivienda habitual en los contratos celebrados desde el 26 de mayo de ese año. Con este nuevo sistema, los arrendadores pueden acceder a una reducción mínima del 50% que puede ser mayor si se cumplen otros requisitos adicionales, como que el inquilino tenga entre 18 y 35 años, sobre el rendimiento neto positivo del alquiler (la cuantía que queda después de restar gastos como pueden ser el IBI, la hipoteca, reparaciones o seguros). Esta bonificación, sin embargo, no está relacionada con congelar el importe del alquiler.
“De esta manera ganamos todos, ganan todos, ganan los inquilinos porque van a poder permanecer en su vivienda sin más coste, sin un alza de los precios, ganan también los propietarios que no tienen que buscar otros arrendatarios ni, por tanto, renunciar a sus ingresos y gana también el conjunto de la sociedad y el Estado porque asumimos nuestra responsabilidad que es usar los recursos públicos para el bienestar de la gente”, ha señalado Sánchez, informa Beatriz Olaizola.
Fuente periodistica: El Pais